Servicio de Cardioprotección DOC
Un desfibrilador externo semiautomático está diseñado para actuar de forma inmediata ante una parada cardiorrespiratoria: analiza el ritmo cardíaco y guía al usuario durante todo el proceso.
El equipo guía todo el proceso con instrucciones de voz y solo autoriza la descarga si detecta un ritmo desfibrilable. Los requisitos de uso y de formación los fija cada comunidad autónoma.
En esta página te explicamos qué es un DESA, de qué se compone, cuándo se utiliza y cómo se usa paso a paso. Si buscas la comparación con el modelo automático, la tienes en la guía sobre la diferencia entre DEA y DESA.
Un desfibrilador externo semiautomático (DESA) es un dispositivo portátil capaz de analizar el ritmo del corazón y, en caso necesario, indicar la aplicación de una descarga eléctrica para intentar restablecerlo.
La palabra «semiautomático» se refiere a que el aparato analiza el ritmo y decide si procede la descarga, pero es una persona quien la confirma pulsando un botón.
Está pensado para que lo maneje alguien sin formación sanitaria: no hay que interpretar el ritmo cardiaco ni tomar ninguna decisión clínica. Ahora bien, los requisitos de formación y de registro los fija la normativa de cada comunidad autónoma, y conviene comprobarlos antes de instalarlo. Lo desarrollamos en la guía sobre quién puede usar un desfibrilador.
Disponer de un equipo en propiedad conlleva responsabilidades de mantenimiento que muchas empresas prefieren delegar. Por eso muchas optan por el renting, que incluye la sustitución de electrodos y baterías.
Para que un desfibrilador externo semiautomático funcione correctamente en una emergencia, debe contar con una serie de componentes esenciales que garanticen su disponibilidad y precisión.
Electrodos inteligentes, que analizan el ritmo cardíaco del paciente
Batería de larga duración, para asegurar que el equipo esté siempre listo
Sistema de autochequeo, que verifica el estado del dispositivo
Indicador de estado visible, que avisa si el equipo necesita revisión
La batería y los electrodos son consumibles con fecha de caducidad, y de su estado depende que el equipo funcione el día que haga falta. Es la parte que cubre el servicio de mantenimiento, que puede incluir telecontrol del equipo de forma opcional.
Aunque ambos dispositivos tienen la misma finalidad, existen pequeñas diferencias en la forma en que aplican la descarga.
| Característica | DESA (Semiautomático) | DEA (Automático) |
|---|---|---|
| Aplicación de descarga | El usuario la activa con un botón | El equipo la aplica automáticamente |
| Nivel de intervención | Requiere confirmación humana | Totalmente automático |
| Uso más común | Espacios públicos y empresas | Entornos sanitarios |
No hace falta memorizarlos: el propio aparato los va indicando en voz alta a medida que se avanza.
1
Enciende el equipo. En cuanto se abre la tapa o se pulsa el botón de encendido, el DESA empieza a dar instrucciones de voz.
2
Coloca los electrodos. Sobre el pecho desnudo y seco, en la posición que indica el dibujo de cada electrodo.
3
Apártate durante el análisis. El equipo analiza el ritmo cardíaco y nadie debe tocar a la persona mientras lo hace.
4
Pulsa el botón de descarga si el equipo lo indica. Después, reanuda las compresiones hasta que el DESA vuelva a analizar o llegue el 112.
Un desfibrilador DESA debe utilizarse cuando una persona sufre una parada cardiorrespiratoria y no responde ni respira con normalidad.
Síntomas principales
pérdida de conciencia
ausencia de respiración normal
falta de pulso perceptible
Según la Fundación Española del Corazón, si el desfibrilador se utiliza en los tres primeros minutos tras la parada cardiaca la supervivencia aumenta un 73 %, y si se usa en menos de cinco minutos las posibilidades se incrementan hasta un 50 %. Por eso el factor que más pesa es el tiempo hasta la primera descarga.
Antes de utilizar un DESA, es importante seguir estos pasos básicos:
No basta con instalar el equipo. Para que un desfibrilador sea realmente útil, debe mantenerse siempre operativo, con revisiones al día y con baterías y electrodos en correcto estado.
Contar con una solución que incluya mantenimiento evita incidencias y ayuda a cumplir con la normativa aplicable en cada comunidad autónoma.
Implantar un espacio cardioprotegido no consiste solo en instalar un equipo. También implica asegurarse de que el desfibrilador esté operativo, correctamente señalizado y acompañado de mantenimiento y formación.
En DesfibrilaDOC ofrecemos una solución integral para ayudarte a implantar un espacio cardioprotegido adaptado a tu empresa, comunidad o instalación.
instalación del desfibrilador
mantenimiento y control de recambios
formación homologada en RCP y uso del DESA
supervisión y soporte técnico
Te ayudamos a instalar tu desfibrilador con servicio completo.
Analizamos tus necesidades y te proponemos la mejor solución de cardioprotección para tu empresa, comunidad o espacio público.
El Desfibrilador Externo Semiautomático (DESA) es un dispositivo portátil que detecta ritmos cardíacos letales y guía al usuario con instrucciones de voz e imágenes. Tras colocar los electrodos en el pecho de la víctima, analiza el ritmo y te indica cuándo pulsar para administrar la descarga y cuándo reanudar compresiones (RCP) hasta que llegue ayuda.
En quién aplica la descarga. En el DESA la confirma una persona pulsando un botón; en el DEA la aplica el propio equipo. Lo comparamos en detalle en la guía sobre la diferencia entre DEA y DESA.
Depende del aforo del espacio, de si va en interior o exterior y de si necesita vitrina con alarma o climatizada. En instalaciones grandes suele hacer falta más de un equipo para que ninguno quede a más de tres minutos de distancia.
En un punto visible, accesible y señalizado, de forma que se pueda llegar hasta él y volver en menos de tres minutos desde cualquier zona del espacio. Los pasillos comunes, las recepciones y las entradas principales suelen ser las mejores ubicaciones.
Revisar que el indicador de estado sigue en verde y controlar las fechas de caducidad de la batería y de los electrodos. El resto lo cubre el servicio de mantenimiento.
Sí. El equipo analiza el ritmo cardiaco por sí solo, guía por voz paso a paso y no autoriza la descarga si no está indicada, de modo que la persona no toma ninguna decisión clínica. Los requisitos de formación y registro los fija la normativa de cada comunidad autónoma.
Ambos tienen fecha de caducidad y hay que sustituirlos antes de que venza: un equipo con el consumible caducado no descarga. El DESA realiza comprobaciones automáticas de su propio estado y avisa cuando algo está próximo a caducar, pero la sustitución hay que gestionarla. En modalidad de renting va incluida en la cuota.
No ocurre nada. El equipo analiza el ritmo antes de permitir cualquier descarga y, si no detecta un ritmo desfibrilable, no la autoriza. Por eso puede utilizarse ante la duda sin riesgo de provocar daño.
Cuéntanos qué tipo de espacio quieres proteger y te ayudaremos a valorar la solución más adecuada para implantar un desfibrilador con mantenimiento y formación.