Servicio de Cardioprotección DOC
Instalar un desfibrilador es una medida clave para mejorar la seguridad de empresas, comunidades, centros educativos, instalaciones deportivas y espacios públicos. Una correcta instalación de desfibriladores ayuda a que el equipo esté accesible, visible y preparado para actuar en los primeros minutos de una emergencia.
No se trata solo de colocar el dispositivo en una pared. Para que un espacio quede correctamente cardioprotegido, hay que valorar la ubicación, la normativa aplicable, la formación y el mantenimiento del equipo.
Aprender cómo usar un desfibrilador ayuda a actuar con más seguridad ante una parada cardíaca. En esta guía te explicamos los pasos básicos, quién puede utilizarlo y qué hacer mientras llegan los servicios de emergencia.
Un desfibrilador externo semiautomático (DESA) es un dispositivo diseñado para analizar el ritmo cardíaco y guiar la actuación cuando una persona sufre una parada cardiorrespiratoria. Si detecta una alteración tratable mediante descarga, el equipo lo indica al usuario para que pueda intervenir siguiendo sus instrucciones.
Su uso está pensado para ser sencillo, guiado y seguro, incluso en entornos no sanitarios.
El Servicio DOC ofrece múltiples prestaciones para que tu desfibrilador siempre esté listo para salvar vidas:
1
Acércate con seguridad, comprueba si responde y observa si respira con normalidad.
2
Si la persona no responde y no respira con normalidad, llama inmediatamente al 112 o pide a otra persona que lo haga.
3
En cuanto tengas el equipo, enciéndelo y sigue las instrucciones de voz o pantalla.
4
Retira la ropa del pecho. Si hay sudor, sécalo rápidamente. Coloca los electrodos en el pecho según el dibujo del propio equipo: uno en la parte superior derecha del pecho y otro en el costado izquierdo.
5
No toques a la víctima mientras el desfibrilador analiza el ritmo cardíaco.
6
Si el DESA indica que es necesaria una descarga, asegúrate de que nadie toque a la persona y pulsa el botón cuando el equipo lo indique.
7
Después del análisis o de la descarga, sigue las instrucciones del equipo y continúa con las compresiones torácicas hasta que llegue la ayuda.
8
El equipo seguirá analizando el ritmo cada cierto tiempo y te irá indicando qué hacer en cada momento.
Saber cómo usar un DESA ayuda a responder con más rapidez y seguridad ante una emergencia cardiaca. En una parada cardíaca, cada minuto cuenta, por lo que reconocer la situación, avisar al 112 e iniciar la actuación básica puede ser decisivo hasta la llegada de los servicios sanitarios.
Un desfibrilador puede ser utilizado por cualquier persona que se encuentre ante una emergencia, porque el propio equipo va indicando los pasos mediante instrucciones de voz y apoyo visual.
Aunque recibir formación previa siempre es recomendable, el diseño del DESA está pensado para reducir la duda y ayudar al usuario a actuar correctamente en los primeros minutos.
La desfibrilación consiste en aplicar una descarga eléctrica controlada cuando el equipo detecta una alteración grave del ritmo cardíaco que puede tratarse de esa forma.
El objetivo es ayudar a que el corazón recupere un ritmo eficaz y pueda volver a bombear sangre correctamente.
Un desfibrilador debe utilizarse cuando una persona no responde y no respira con normalidad. En ese momento, el equipo analizará el ritmo cardíaco y decidirá si corresponde o no aplicar una descarga.
No hace falta decidir por tu cuenta si la descarga es necesaria: el propio DESA lo indica.
Mantén la calma y escucha las instrucciones del equipo asegúrate de que nadie toque a la víctima durante el análisis o la descarga seca el pecho si está mojado o sudado si hay mucho vello y dificulta la colocación, prepara la zona para que los parches se adhieran bien coloca el equipo en un punto visible, accesible y señalizado dentro del espacio
Para que el desfibrilador sea realmente útil, debe estar instalado en un lugar visible, accesible y bien señalizado, de forma que cualquier persona pueda localizarlo rápidamente en una emergencia.
También es importante que el equipo esté correctamente mantenido y que el entorno conozca su ubicación.
Contar con un desfibrilador y saber utilizarlo correctamente ayuda a mejorar la respuesta ante una emergencia cardiaca en empresas, colegios, centros deportivos, comunidades y espacios públicos.
Si además el equipo está correctamente instalado, señalizado y mantenido, el entorno estará mucho mejor preparado para actuar con rapidez.
Resuelve las dudas más habituales sobre cómo usar un desfibrilador, quién puede utilizarlo y qué hacer en una parada cardíaca.
Cualquier persona puede utilizarlo siguiendo las instrucciones del equipo, aunque la formación previa siempre es recomendable.
Hay que comprobar si la persona responde y respira, llamar al 112, encender el equipo, colocar los parches y seguir las instrucciones de voz.
Sí. El equipo está diseñado para guiar al usuario durante la intervención.
Cuando una persona no responde y no respira con normalidad. El equipo analizará el ritmo y decidirá si recomienda descarga.
Significa que no ha detectado un ritmo desfibrilable en ese momento. En ese caso, hay que continuar con la RCP y seguir las indicaciones del equipo.
Solicita asesoramiento gratuito y convierte tu empresa, colegio o centro deportivo en un espacio cardioprotegido.